Neuronas espejo

Neuronas espejo

¿Qué son las neuronas espejo?

El sistema de neuronas espejo es un complejo neuronal, originalmente descrito en primates y también encontrado en humanos, que está involucrado en nuestros movimientos y responde específicamente al movimiento y la intención de movimiento de otros objetos. Actualmente se están estudiando para el tratamiento del dolor, especialmente en pacientes después de una amputación y con síndrome de miembro fantasma.

Las neuronas espejo son un tipo especial de célula nerviosa que procesa información y produce movimiento. Se activan cuando un individuo realiza una acción, pero también cuando observa una acción similar realizada por otra persona. La simple observación de los movimientos activa las mismas regiones específicas de la corteza motora, como si la persona que los observa estuviera haciendo los mismos movimientos.

Este sistema se considera la base para los procesos de imitación y la implementación de otras formas de aprendizaje por imitación. Pueden ser responsables de su capacidad para imitar, aprender y sentir empatía en el contacto emocional con el mundo exterior. El comportamiento de las neuronas espejo analizado en el contexto del aprendizaje de habilidades cognitivas complejas, como tocar un instrumento, demuestra su participación en áreas del cerebro tradicionalmente asociadas con la memoria y el movimiento consciente. Ese será el puente en el proceso de aprendizaje.

Parece ser que está involucrado en el aprendizaje del lenguaje, la expresión emocional, la comprensión de lo que les sucede a los demás y la empatía. El vínculo entre imitación y comportamiento social sugiere un papel importante.

El descubrimiento de las neuronas espejo proporciona una nueva perspectiva sobre la rehabilitación neurológica: se cree que la activación de las neuronas espejo en el hemisferio lateral de una extremidad amputada disminuye la actividad del sistema sensorial, reduce el dolor primario y permite que la corteza cerebral reorganice la sensación neurosensorial.

Esta hipótesis abre la posibilidad de considerar la terapia del espejo no solo como una técnica analgésica sino también como una herramienta de rehabilitación compleja relacionada con patologías como el ictus, el síndrome de dolor regional complejo, el síndrome de miembro fantasma asociado con dolor y la rehabilitación posquirúrgica.