Ejercicios recuperación Ictus

Ejercicios recuperación ictus

Después de un problema de daño cerebral como un ictus, es imprescindible hacer una buena rehabilitación para recuperar las funciones perdidas, para ello es importante realizar una serie de ejercicios, estos deben ser siempre progresivos y personalizados según el estado en el que esté el paciente.

Sin embargo en cuestiones básicas existen unos ejercicios fundamentales que deben realizarse en todas las sesiones de rehabilitación.

Comenzamos normalizando el tono muscular. Como ya hemos hablado en otro post sobre la espasticidad, vimos que es la consecuencia más común después de un ictus. Para conseguir neutralizarla haremos movilizaciones pasivas suaves, con cuidado de no tocar con nuestras manos las zonas musculares afectadas para evitar sobreestimularlas, el fisioterapeuta podrá explicar a la familia o cuidadores cual es la mejor forma de colocar y mover al paciente.

Ejercicios de fuerza

Una vez que consigamos tener un tono muscular más adecuado procederemos a realizar ejercicios de potenciación de la musculatura afectada. Podemos diferenciar tres regiones:

  • – La primera que tenemos que conseguir es el tronco, es decir que el paciente pueda estar erguido en la silla sin caerse. Sin un adecuado control de tronco es difícil poder avanzar en la rehabilitación a situaciones como la bipedestación o la marcha. Un ejercicio básico sería sentar a nuestro paciente en una silla sin apoya brazos y guiándole conseguir que se mantenga, después podemos complicar el ejercicio pidiéndole que toque nuestras manos o determinados objetos.
  • – La segunda sería las piernas y glúteos, ejercicios de triple flexión-extensión, separar las rodillas o el ejercicio del puente pueden ser útiles en las etapas más tempranas del tratamiento, conforme vaya avanzando el tratamiento la idea será combinar los ejercicios para lograr por ejemplo dar un paso.
  • -Tercera la zona de la escápula-hombro-brazo-mano, esta zona suele ser la más complicada de conseguir resultados óptimos, dado que es necesario un control fino de los movimientos y es necesaria una gran concentración y colaboración por parte del paciente para conseguirlos. Comenzaríamos con ejercicios aislados y asistidos, para ir avanzando hacia ejercicios más completos que requieran varias partes del brazo, por ejemplo podríamos empezar llevando la mano del pecho hacia delante para luego trabajar cogiendo algún objeto como una botella de agua.

No podemos olvidar la zona del cuello y la cabeza, normalmente la movilidad del cuello y la cabeza está conservada (a menos que nos enfrentemos algún tipo de patología como la heminegligencia o trastornos del habla y la deglución, pero, en cuyo caso necesitaríamos la ayuda de una logopeda), como tal no suele ser necesaria una rehabilitación neurológica, con el objetivo de recuperar la movilidad de esa zona, pero si es necesaria la fisioterapia para reducir el dolor, dado que son pacientes que pasan mucho tiempo sentados con la vista fija, suelen tener problemas en la región cervical.

Una vez conseguidos los objetivos con los ejercicios de fuerza pasaríamos a un nivel más complicado de la terapia:

Los ejercicios de equilibrio y propiocepción.

El equilibrio es fundamental a la hora de desplazarnos y después de un ictus suele verse afectado, para trabajarlo empezaremos realizando ejercicios en estático con más o menos ayuda según lo necesite nuestro paciente y después en dinámico, es decir, en movimiento. Con estos ejercicios el límite es nuestra imaginación, aunque unos ejercicios muy sencillos que dan grandes resultados son, de pie desplazar el peso corporal de una pierna a otra, levantar la rodillas alternas o tocar nuestras manos mientras se está de pie.

Ejercicios de marcha y coordinación.

Con estos ejercicios combinamos prácticamente todos los anteriores. Durante esta fase replicamos los movimientos que hacemos al caminar, podemos complementarnos con ayudas técnicas como pueden ser andadores, muletas o bastones.

Ejercicios funcionales.

Llegamos al final, con estos ejercicios realizamos las tareas de la vida diaria como, beber agua, comer, levantarnos de la silla, la cama o el wáter, procurando tener la máxima autonomía y depender los menos posible de ayuda externa.

Es un proceso largo y difícil, que requiere la ayuda de personal experto que analice cada caso y proponga el tratamiento más adecuado, en función de las condiciones en la que se encuentre el paciente.

En Kynenatur fisioterapia a domicilio contamos con el mejor equipo de fisioterapeutas, con una amplia experiencia y formación y con todos los medios necesarios para darte un tratamiento de calidad.

Recuerda, si entre semana se te complican los días y no encuentras tiempo no te preocupes, nuestros fisioterapeutas también se desplazan y dan servicio a domicilio durante el fin de semana. En cualquier caso, si tienes una dolencia no la dejes para más adelante ni la pospongas. Tu salud es lo más importante (para tí y para nosotros).

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